Luna Sofía y Juan Gabriel, embajadores UTS en la fiesta más emblemática de Vélez
Jóvenes que estudian, sueñan y representan a una región entera.
Luna Sofía León Hernández, a sus 17 años cursa segundo semestre del programa Tecnología en Manejo de Sistemas Agroforestales en las Unidades Tecnológicas de Santander en el campus de Vélez.
Paralelo a sus estudios, León Hernández elegida en abril como reina UTS del Campus Vélez se ha venido preparando para participar en el Festival de la Guabina y el Tiple, una fiesta de gran colorido que reúne cada año a los mejores intérpretes del requinto y el tiple del país, el primer fin de semana de agosto en el municipio de Vélez.
En el marco de este evento cultural se desarrolla el festival folclórico estudiantil organizado por el Colegio Universitario del municipio de Vélez, que por décadas ha forjado un semillero de futuros representantes del folclor más tradicional de Colombia.
Las Unidades Tecnológicas de Santander Campus Vélez participará en el reinado en la categoría Técnico Universitario con nuestra representante Luna Sofía León Hernández, quien fue elegida durante una gala el presente año junto a su edecán Juan Gabriel Santamaría, también estudiante de Tecnología en Manejo de Sistemas Agroforestales de las UTS.
Las Fiestas en el municipio de Vélez, Santander, celebradas anualmente constituyen un importante festival cultural y musical que entrelazan lo artístico, popular y religioso, y ha alcanzado amplio reconocimiento en el ámbito regional y nacional por su valor en la preservación del patrimonio inmaterial colombiano.
En este contexto, la participación de las Unidades Tecnológicas de Santander – UTS en estas celebraciones, permite fortalecer el vínculo con la comunidad, reafirmar el compromiso con la identidad regional y promover entre los estudiantes el respeto y la valoración por las tradiciones que dan sentido a nuestra historia local.
Además, estos espacios constituyen escenarios ideales para proyectos de extensión, investigación, emprendimiento cultural, permitiendo que la formación tecnológica y profesional se articule con las realidades sociales y culturales del territorio, porque la educación no solo transforma individuos, sino también preserva y enriquece la cultura.