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La UTS celebró grados simbólicos con egresados de 26 promociones

La Universitaria Tecnológica de Santander, (UTS), vive un momento histórico. El 23 de julio, con la Resolución 019103 del Ministerio de Educación Nacional, cambió su carácter académico. Hoy es Universitaria, un paso que reconoce su crecimiento y su aporte durante 63 años a la formación profesional de miles de personas.

Detrás de este logro hay muchas personas, y los egresados ocupan un lugar especial entre ellas. Ellos llevaron el nombre de la UTS a las empresas, a los emprendimientos y a las comunidades de la región, y son la mejor prueba del trabajo de estas seis décadas. Por eso la institución quiso celebrar con ellos.

Con ese propósito, la UTS realizó dos ceremonias simbólicas de grados en el auditorio Ágora Delfos. Fue un reencuentro entre generaciones de egresados que estudiaron en épocas distintas, volvieron a subir al escenario para recibir un reconocimiento conmemorativo y compartir el orgullo de ver a su institución convertida en Universitaria.

La primera ceremonia, reunió a egresados que se graduaron durante la pandemia, por ventanilla o que no pudieron asistir a su grado. La segunda, congregó a graduados de 26 promociones, desde 1989 a la actualidad.

“Hoy no venimos a repetir una ceremonia. Venimos a saldar una deuda. A muchos de ustedes la vida les entregó el diploma, pero les negó el aplauso”, dijo el rector Omar Lengerke.

El rector también recordó cuánto ha crecido la institución en la última década. “Hoy cuenta con 63 programas académicos, 8 de ellos acreditados en alta calidad, y tiene acreditación institucional en alta calidad. Tiene además cuatro campus en Bucaramanga, Barrancabermeja, Piedecuesta y Vélez, y más de 30.000 estudiantes, el 98 % de ellos con gratuidad en la matrícula”.

“Ustedes crecieron con esta institución, y esta institución creció gracias a ustedes”, afirmó.

Historias que volvieron a casa

Luis Fernando Pabón, egresado de Contaduría Pública compartió una emotiva intervención en la que narró que, su grado, programado para marzo de 2020, se canceló por la pandemia. Llegó a la UTS y allí conoció a Jennifer, hoy su esposa, con quien terminó su carrera. “Hoy no solamente estamos recibiendo simbólicamente un diploma. Estamos cumpliendo un sueño que había quedado pendiente, y lo estamos haciendo juntos”, expresó.

Por su parte Edwing Ramón Ayala, quien regresó 25 años después de su grado manifestó su alegría de regresar después de tantos años y encontrar una institución que nunca ha dejado de crecer y de soñar.

Con este reconocimiento la UTS ratifica la alianza indiscutible entre la institución y sus egresados, cuya trayectoria y visión siguen transformando la UTS desde sus cimientos. La comunidad Uteísta celebra con orgullo el legado de sus graduados, verdaderos embajadores de la excelencia y motores del crecimiento que posiciona a nuestra universidad hacia el futuro.