“La disciplina también tiene corazón”: rector Omar Lengerke estrenó Auditorio del Edificio Akros en los grados de educación virtual
En una jornada histórica para las Unidades Tecnológicas de Santander, el rector Omar Lengerke, presidió la proclamación de 80 nuevos tecnólogos y profesionales de la modalidad virtual. El escenario no pudo ser más emblemático: el nuevo auditorio del Edificio Akros, una obra que, según palabras del rector, simboliza “estar en la cima” y que hoy “respira historia por primera vez” con sus graduados.
“Hoy no es un día cualquiera. Estrenamos este espacio con quienes comprendieron que aprender no tiene fronteras, ni horarios, ni excusas”, manifestó Lengerke Pérez durante su intervención. Con un saludo que alcanzó tanto a quienes estaban presentes como a quienes siguieron la ceremonia desde sus hogares y trabajos, el rector resaltó que estos graduados son la prueba viva de que “la distancia no es ausencia y la voluntad, cuando es firme, siempre encuentra un camino”.
Un logro que trasciende la pantalla
La mesa de honor, integrada también por la coordinadora de Educación Virtual, Nancy Tavera Castillo, y el secretario general, Édgar Pachón Arciniegas, entregó los títulos que acreditan a los nuevos egresados en los programas de: Administración de Empresas, Contaduría Pública y tecnólogos en Gestión Empresarial, Contabilidad Financiera y Gestión Comercial.
El discurso del rector honró las “madrugadas silenciosas y noches largas frente a una pantalla” que hoy se transforman en futuro. Al dirigirse a los graduados, enfatizó que este logro es un motivo de orgullo colectivo, destacando que el esfuerzo invisible de años hoy se materializa en un título profesional que lleva el sello de resiliencia de la modalidad virtual.
Akros: La cima de los sueños
El Edificio Akros (F) – Centro de Alto Rendimiento, se vistió de gala para recibir a esta cohorte, demostrando que la infraestructura física de las UTS está al servicio de todos sus estudiantes, sin distinción de modalidad. Para los graduandos, estar en este nuevo recinto representó el cierre perfecto de un ciclo académico marcado por la disciplina y el compromiso.
Al finalizar la ceremonia, el mensaje para los 80 nuevos graduados fue claro: no solo llevan consigo un diploma, sino la historia de haber conquistado su propia cima.